Como buena gamer que soy, en vez de continuar con los juegos que tengo pendientes, me puse a buscar en el Game Pass del Xbox One un juego nuevo que jugar y recordé que hacía unos años había escuchado sobre un juego llamado The Gardens Between, cuyo estilo gráfico me había parecido tan hermoso que me había prometido que lo jugaría en algún momento.

Amo el Gamepass


The Gardens Between es un videojuego de “puzzles” desarrollado por el estudio australiano The Voxel Agents y que fue lanzado en septiembre del 2018 para Windows, MacOS, Linux, Nintendo Switch, PS4 y Xbox One y  se centra en Arina y Frendt, dos niños que son vecinos y se han convertido en mejores amigos desde que la familia de Arina se mudó al lado de la casa de Frendt. Una noche lluviosa, los dos se escabullen y se esconden en su casa del árbol, construida en una pequeña plaza detrás de ambas casas. En medio de una tormenta, la casa del árbol mágicamente se transporta a un océano que posee pequeñas islas formadas por sus recuerdos y experiencias compartidas. 

Me encantan las casas de árbol


Cuando este juego salió, yo acababa de tener una discusión super fuerte con mi mejor amigo, que últimamente llevó a nuestra separación y lo que menos quería era exponerme a un juego en donde la amistad era el trasfondo del mismo. Lo único que quería era agarrar mis dual blades y matar todos los monstruos que Monster Hunter World pudiera ofrecerme, para evitar recordar que alguien que había querido se había convertido en alguien que había perdido.

Dos años después y luego de diversas situaciones en nuestras vidas, mi mejor amigo regresó hace poco a mi vida y allí fue cuando lo recordé. El juego que había estado evitando hace años, era el juego que ahora sí podía jugar. El juego está conformado de veinte niveles agrupados en conjuntos de dos o tres etapas cada uno, y que están influenciados por los recuerdos de las experiencias vividas por Arina y Frendt. Arina obtiene el control de una linterna mágica que transporta una esfera de luz, que es necesaria para activar un portal al siguiente nivel, mientras que Frendt tiene la capacidad de hacer sonar campanas de viento que abren o cierran flores que proporcionan la luz para la linterna, además de interactuar con un dispositivo que manipula el flujo de tiempo para algunos objetos.  



Una vez que el jugador ha completado un conjunto de niveles, se le presenta una imagen de Arina y Frendt involucrados en las actividades de las que está creado el nivel. Mientras veía cada uno de los recuerdos que habían conformado esta amistad, me era imposible evitar que mis propios recuerdos llenaran mi mente. Arina y Frendt jugando videojuegos vs mi amigo y yo haciendo lo mismo. Arina y Frendt viendo películas o yendo al museo y mi amigo y yo en reuniones de BBQ en su casa, en la que nos pasábamos horas tratando de hacer que la parrilla prendiera. Adentrarme en sus recuerdos me hacía adentrarme en los míos, eran recuerdos que habían estado enterrados por mucho tiempo. Los recuerdos de ellos... alimentaban los recuerdos de nosotros.

Arina y Frendt


Con cada recuerdo, se completa un nivel y cuando se completan los niveles, se forma un recuerdo final. Tanto los recuerdos como las islas, tienen un estilo gráfico muy bonito, lleno de colores en momentos lindos y oscuros en momentos tristes. La música realmente acompaña cada nivel y los sonidos ambientales están muy bien hechos. La verdad no tengo palabras para recomendarles lo suficiente este juego, que te pone en perspectiva la presencia y la ausencia de las personas que son más significativas para nosotros.


 Las pocas horas que demora este juego me ha hecho darme cuenta de la importancia de la amistad verdadera, los recuerdos que hemos construido a lo largo de los años y de las experiencias que hemos vivido juntos y debemos preservar. Me hizo entender que hay recuerdos que debemos dejar ir y recuerdos que nunca debemos olvidar.